Articulo de Laura Zamora.
Angeles Mastretta se distingue por una literatura aguerrida, mujeres que no son víctimas, que conocen su circunstancia, que son fuertes y la rebasan.
Arráncame la vida, libro -homónimo de Mastretta- llevado al cine por Roberto Sneider es una producción importante económicamente hablando (6 millones de dolares), que apuesta sus personajes principales en: Andrés (Daniel Giménez Cacho), Catalina (Ana Claudia Talancón) y Carlos (José Ma. de Tavira).
La historia -que respeta acertadamente el original- es la historia de Catalina una chica de 15 años, poblana, ansiosa por abrirse al mundo, que al conocer a Andrés Ascencio encuentra esa posibilidad. Ascencio (militar y político poderoso) la hará ubicarse en la realidad de las mujeres de la época de los 30’s y 40’s (tan lejana y tan contemporánea); ella crecerá a la par de sus ganas de libertad y en el camino se topará con Carlos Vives (un director musical), opuesto a Andrés en personalidad e ideales, con quién perderá el corazón para poner en pie su cabeza.
Lo relevante de la cinta está en la forma en que nos permite ver reflejadas las realidades políticas y sociales del país: una política sucia y convenenciera, el papel de la mujer domesticada para los deseos de los hombres y -al mismo tiempo-, con ese pequeño margen de libertad que puede lograr imponer. La crisis que vivimos y que es tan sólo el resultado de todos estos ayeres en dónde el más fuerte avasalla los deseos y necesidades de las mayorías.
En los libros -al igual que en las películas- se escoge qué actor debe tener mayor peso: la historia o a los personajes. Por desgracia en la película esto no sucede, Giménez Cacho sabe poner en su jugo a un personaje seductor, malicioso y divertido, De Tavira pasa sin pena ni gloria, y el gran faltante resulta el papel de Talancón. Si bien es la voz narrativa de la película, ésta resulta desabrida. ¿Dónde están los cambios que experimenta Catalina Guzmán a través de los 15 años con Asencio? ¿Dónde está esa mujer que es fuerte y apasionada, que seduce porque ha aprendido bien de su mentor?
Me hizo falta sentirlo, me hizo falta ver la transformación del personaje -más allá del vestuario-; encuentro a una mujer bastante plana, sin las contradicciones como las de el personaje del libro de Mastretta. Las líneas sólo apoyan a delinear el personaje, pero nunca encontramos su carácter. Se ha dicho que la actriz era la persona indicada para interpretar a esta mujer por sus características físicas y no cuestiono que haya hecho un trabajo -como mejor ha podido-; sin embargo, siento que algo faltó para entender y empatizar totalmente con esta voz que es golpeada por la historia.
Se agradece la participación de Eugenia León en el papel de “La negra” -cantando un par de temas, como sólo ella puede hacerlo-; se agradece el “Cielito lindo” que le pone enjundia a un romance que uno no sabe explicarse muy bien a raíz de que viene. Un gran trabajo digno de verse, pese a todo.
FICHA TÉCNICA
Dirigida por: Roberto Sneider
Reparto: Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho, Mariana Peñalva
Género: Drama
Clasificación: (B-15) Duración: 1:50 (110 min) | Formato: Flat
País de Origen: México
Idioma: Español
Año: 2008

