Gregorio un joven esquizofrénico de 22 años que tiene dos grandes amores: su novia Tania, a quien adora, y su mejor amigo Manuel, en quien más confía. Mientras Gregorio entra y sale de hospitales psiquiátricos, Manuel y Tania comienzan a verse en secreto e inician un intenso romance a sus espaldas.
La relación crece poco a poco hasta que Manuel y Tania terminan enamorándose. Tania decide terminar con Gregorio e iniciar un noviazgo con Manuel. La amistad entre Manuel y Gregorio se rompe amargamente. Tiempo después los doctores dan de alta a Gregorio y dictaminan su recuperación. Manuel, en un intento por reconciliarse con Gregorio, va a visitarlo. Ambos amigos se abrazan, se manifiestan su cariño. Parece haber una reconciliación entre ambos.
Dos días después, Gregorio se suicida disparándose un tiro en la cabeza. Llenos de culpa y angustia, Manuel y Tania inician un descenso a los abismos de la locura y la desesperanza. Durante los días siguientes al suicidio, Manuel recibe una caja que le dejó Gregorio. En ella vienen cartas, fotos y mensajes cifrados.
Manuel va develando los secretos y con dolor, va descubriendo una verdad que lo hiere desde la tumba de Gregorio, quien se hace presente en la vida de Manuel y Tania conduciéndolos a los mismos territorios oscuros que él vivió.
A la deriva, Manuel trata de encontrarle un sentido a su vida y lo halla cuando se percata de la importancia del amor.
Producida y Escrita por Guillermo Arriaga, basada en la novela del mismo nombre, el film es dirigido por el Venezolano Jorge Hernandez Aldana, con un reparto conformado por Diego Luna, Liz Gallardo, Irene Azuela, Gabriel Gonzalez, Camila Sodi. La música fue escrita por Omar Rodriguez-Lopez de The Mars Volta.
El estreno es el 17 de Agosto.
Pelicula: El Búfalo de la Noche
Estudio: La Neta Films
Director: Jorge Hernandez Aldana
Las siguiente opinión no representan el punto de vista de Cinexcepcion.com ni de Spiga y son responsabilidad propia de su autor intelectual.
Critica Cortesía de Deavid Author (Periodista Independiente).
El Búfalo de la Noche.
Siempre me he considerado un fanático de las películas malas. Cuando niño, mi hermana me llevó a ver Gases Mortales, la primera y única película en Olor-O-Scopio, al crecer, vi Plan 9 from Outer Space (Ed Wood) y quedé cautivado ante todos sus –cómicos errores de continuidad; me jacto de tener una copia original beta de El Monstruo A Go-Go (Bill Rebane), y sólo para dejar muy claro mi gusto por el cine malo, yo soy de los cuatro idiotas que piensa que en House of the Dead (Uwe Boll), se dice la frase más memorable en la historia del cine “Quiero ser inmortal para vivir por siempre”.
Todas estas películas son malas, tan malas, pero tan, tan malas, que son buenas, pero hay un límite, el cual fue rebasado en El Búfalo de la Noche, que es tan mala, tan mala, pero tan, tan mala que es simplemente mala.
Recordemos nuestra pubertad, en particular ese momento en el que nuestros padres se enteraron de que dejamos ser vírgenes; ese es un incómodo instante de nuestra vida, pues, empieza lento, tú sabes, como que tu padre quiere, con una competencia de miradas y silencios, calentar motores para darte el sermón de tu vida. Mantén la sensación por una hora y media y ese será el feeling de absolutamente toda la película.
Comienza lento, se pone lento y termina -adivina- lento.
La actuación de absolutamente todo el elenco es olvidable (sigamos con el sentimiento de regaño de padre), los diálogos son predecibles, sarros, tontos, y más estereotipados que la presencia de una minoría en una película de adolescentes.
¿La historia? Errr… ¿Tiene historia este desperdicio de celuloide? No estoy muy seguro… veamos qué dice la sinopsis:
“Gregorio es un joven esquizofrénico de 22 años con dos grandes amores: su novia Tania, a quien adora, y su mejor amigo Manuel, en quien más confía. Mientras Gregorio entra y sale de hospitales psiquiátricos, Manuel y Tania comienzan a verse en secreto e inician un intenso romance a sus espaldas.”
¡Sí-cierto! Esto pasa en la película… durante toda una maldita hora… ¡Por Belphegor! En una hora te narran lo que está condensado en un párrafo, ¿en qué demonios estaban pensando? Y no exagero querido tercer lector, sólo se narra eso, nada más, no pasa nada, nada, nada… ¡NADA!
Si acaso, lo único remotamente interesante es que hay escenas de sexo y muchos desnudos de Diego Luna, Liz Gallardo, Camila Sodi e Irene Azuela, pero esto sólo es entretenido para aquellos que gustan de ver celebridades desnudas, ahora que, si éste es tu caso, te recomiendo que busques los videos porno de Paris Hilton, Pamela Anderson, Michelle Vieth o Noelia, me cae que están más entretenidos.
Las escenas de sexo son malísimas, de hecho son peores que la de Matrix Reloaded (figúrate nomás), la pobre dirección, la incomodidad de los actores, y el par de líneas que se llegan a chutar provocan ese extraño sentimiento entre risa y pena. Por cierto, para Jorge Hernandez la concepción de tiempo para un acto amoroso es tan errónea y mínima como su visión cinematográfica.
Si después de leer lo que va de este remedo de texto y aún así quieres ir a ver El Búfalo de la Noche, te recomiendo que a toda costa evites las primeras nueve filas del cine, tomes por lo menos dos cafés y, si puedes, adquieras unas gotas para los ojos, pues Héctor Ortega (el director de fotografía), al parecer desconoce unas cosas llamadas tripiés y se dejó influenciar demasiado por los encuadres de El Proyecto de la Bruja de Blair.
No hay ningún encuadre estático, todos, pero todos los encuadres de todas las tomas están tambaleando. Como consejo para la producción digo lo siguiente: Limiten las raciones de café para los camarógrafos y las de crack para el director de fotografía.
No sé qué elemento predomina más en esta película, pero está entre los estereotipos, las malas escenas de sexo, los flashbacks que (a’ según) explican la historia o los silencios incómodos entre los personajes, que de no existir, me cae que el filme dura (por lo menos) 45 minutos menos. Palabra.
Evita El Búfalo de la noche, no la veas, es más, ni pienses en pisar una sala que la proyecte, pero tampoco le digas sí a la piratería, si te urge engrandecer tu acervo cinematográfico con un filme malo, lánzate a Wal-Mart y compra cualquier película de la colección “Botadero”, no cuesta más de 30 pesos y créeme, “El Asfixiador” y “Odio Perro” proponen historias infinitamente más interesantes que la de éste, la última burla del dinero recaudado por Fidecine.
¡Amiguito prestad atención!, a regañadientes de los valores que Cinexcepción promueve, Deavid Author te presenta una serie de opciones de cosas más interesantes en qué perder tu tiempo que El Búfalo de la Noche.
Ver crecer el pasto.
Tratar de entender la Biblia.
Escupir al cielo y atrapar tus flemas.
Practicar para realizarte tú mismo una vasectomía.
Ver cuántos batazos necesitas autoinflingirte para dejarte fuera de combate.
Recordar todas las líneas que Diego Luna dijo cuando interpretaba al hijo de Güicho Domínguez.
Aprender a comer vidrio.
Presumir toda tu joyería y los ahorros de tu vida en algún callejón de Tepito.
Lanzarle ladrillos a todas las patrullas que veas.
Todo lo que acabas de leer, es más divertido y satisfactorio que ver El Bufalo de la Noche, sí, nosotras la vimos, damos las gracias, ya, no hay más ¡largo de aquí!
Deavid Author no se autocensura en su blog personal, ¡Vamos amiguito! Lo que aquí leíste está bien relax a comparación de lo que leerás en El Club de la Paja. ¡No esperes más! Y teclea http://autor.blogspot.com
