Articulo de Anel Maple.
Liv (Kate Hudson) y Emma (Anne Hathaway) son amigas inseparables desde hace 20 años y llevan toda una vida planeando hasta el último detalle de sus bodas perfectas.
Por fin llega el momento tan anhelado, hacen compras juntas, ven flores, invitaciones, tarjetas de agradecimiento, y todo parece marchar sobre ruedas…
Hasta que sucede una “tragedia” en la oficina de la mejor planeadora de bodas de NY. Por error de la ahora ex-asistente de ésta, las fechas de las bodas de las dos chicas se convierten en una sola…
Comienza entonces una guerra sin tregua en la que ninguna de las ahora mejores enemigas está dispuesta a ceder ni un ápice.
Liv es una abogada de éxito, acostumbrada a salirse con la suya y Emma siempre se ha distinguido por no saber decir que no… pero en esta ocasión, no está dispuesta a ver peligrar su sueño.
Alguien sensato sugeriría una boda doble, y así lo hace uno de los personajes masculinos de la película. Pero a ninguna le parece una buena idea… ¿Ceder SU día?
Es difícil decir esto, pero las mujeres, aunque normalmente solemos ser dulces y consecuentes, a veces, sólo a veces cuando nos sentimos amenazadas, podemos sacar lo peor de nosotras mismas y convertirnos en monstruos, y eso es exactamente lo que les pasa a ellas
Guerra de novias es una película sin complicaciones, pero que puede hacer menos larga una tarde de domingo.

