“¿Qué es el alma…? ¿Un par de huevos, una verga?” Esto es lo que surge de la conversación profundamente filosófica entre Ismael (Mathieu Amalric), músico depresivo y suicida, y su psiquiatra (la todavía encantadora Catherine Deneuve). Reyes y reina, es una película que viaja en el tiempo de las tres relaciones amorosas de Nora (interpretada por la bella Emmanuelle Devos), en ella, la confrontación entre hombres y mujeres, y más allá incluso, la relación humana con el mundo, nos lleva a una reflexión sorprendente, dolorosa y, la mayor parte del tiempo, jocosa.
Nora, toda una reina sin corona, se enfrenta a una difícil situación, al tiempo que su vida amorosa parece llegar finalmente a la concretización de todos sus anhelos. Esta circunstancia la lleva al reencuentro de una antigua pareja, Ismael, a través de la cual recordará la relación con su ya fallecido primer esposo. De pronto parece que en este viaje encontramos la respuesta a la cuestión de lo que separa a hombres de mujeres, ¿el alma?
La interpretación de Mathieu Amalric, misma que lo impulsó a trabajar con Spielberg en Munich, es excelente, tanto por su trabajo propio como por la escritura del personaje. Ismael no deja de vivir al borde del caos, es una especie de Gérard de Nerval moderno, talentoso, excesivo, suicida, encantador. La fuerza incontrolable de la vida parece poseerlo en todo momento y vacilamos entre seguirlo hasta el abismo o quedarnos con nuestra vida, que ya para entonces parece un recuerdo grisáceo.
El desenlace es duro, quizá demasiado, doloroso y, por otro lado, alentador. No creo recordar muchas películas en las que el público, una vez terminada la proyección, se haya quedado en sus asientos sumido en una reflexión interna, absorbente y abominable. Sinceramente, vale la pena el paseo.
- PELICULA: Reyes y Reinas / Rois et reine
- ESTUDIO: ¿?
- DIRECTOR: Arnaud Desplechin

