Entender el proceso creativo de un director como STANLEY KUBRICK de la forma tradicional no sería correcto. Su primera época quedó marcada por una exigencia personal de perfeccionismo enfermizo, lo cual a la larga sería considerado como una de sus caracterísiticas esenciales. Y si bien once peliculas no son muchas, tomando en cuenta que su labor como director comienza a mediados de los años cincuenta y finaliza entrados los noventa, cada una de sus cintas puede ser considerada como un tour de force artístico e imaginativo.
En 1957 KUBRICK toma bajo su dirección la novela del escritor de ascendencia italiana HUMPREY COBB, “PATHS OF GLORY“, misma que había fascinado a KUBRICK tras leerla en su juventud. STANLEY y sus socios consiguen los derechos de la novela por la suma de $10,000.00 dólares y se lanza a filmar con la idea de sacarle el mayor provecho a una historia que conoce a la perfección. Habría que hacer notar que este detalle de comprometerse con proyectos a un nivel personal fue también una carateristica en todas las cintas de KUBRICK, haciendo de lado todo trabajo de dirección por el que no sintiera una profunda afinidad.
En “PATHS OF GLORY” el director contó con las excelentes actuaciones de un par de actores veteranos; ADOLPHE MENJOU en el papel del GENERAL GEORGE BROULARD, y GEORGE MAcREADY como el fabuloso GENERAL MIREAU. KUBRICK cubrió parte de las exigencias del estudio al acceder a tener como estrella al poderoso actor KIRK DOUGLAS, quien a la larga sería co-productor de la cinta. También se involucraría en el guión original, cambiando el final elegido al principio por el director por considerarlo excesivamente depresivo. KIRK DOUGLAS volvería a trabajar con KUBRICK para la realización de “SPARTACUS” filmada en el año de 1960 y en la cual el maniático actor practicamente hizo de lado todo punto de vista de KUBRICK.
Egos aparte, la opinión general de la crítica y los cinéfilos con respecto del cambio de final para “PATHS OF GLORY” le dá la razón a KIRK DOUGLAS. Sin duda la idea de KUBRICK de mantenerse fiel al original de la novela tiene su punto a favor por querer mantener un aura de realismo histórico en la pelicula, pero el climax logrado por las actuaciones del reparto y la tensión de la historia hacen que ese final final sea coherente, y aún magnifico. En cuanto a “SPARTACUS” mi punto de vista es que es una pelicula sumamente aburrida, lo cual se debe en buena medida a que más que una pelicula DE AUTOR, idea inconsebible para un tipo como DOUGLAS, es un encargo que KUBRICK trató de sobrellevar de la mejor manera.
Si desean ver ver ambas peliculas, les mando un consejo: disfruten “PATHS OF GLORY” con la idea de ver un clásico de las cintas de tema bélico, y opinen si el final es apropiado. Ojo con un detalle, la chica que canta en la taberna en la última escena se casó con KUBRICK y vivió con él hasta la hora de la muerte del realizador. Con “SPARTACUS” y ha pesar de dos o tres escenas clásicas, (”I AM SPARTACUS¡¡¡”), la verdad es que dos horas de KIRK DOUGLAS son demasiadas, aún para fans del género. Bajo advertencia no hay engaño.
El mejor KUBRICK comienza con “LOLITA“.
Aqui ya estamos dentro del territorio mágico y misterioso de un cineasta en total ejercicio de sus posibilidades, y aunque “THE KILLING” es un KUBRICK de todo a todo, la racha de obras con el sello particular se dá a partir de “LOLITA“. Contando con el estilo de actuación de un PETER SELLERS como el magnífico CLARE QUILTY (VER ARTICULO SOBRE EL ACTOR EN ESTE MISMO BLOG), un sobrio pero lúcido JAMES MASON en el papel de HUMBERT HUMBERT, una adorable SHILLEY WINTERS como la alocada CHARLOTE HAZE, y la debutante adolescente SUE LYON en el esplendido objeto del deseo DOLORES HAZE, KUBRICK se destaca con una dirección atrevida aunque del todo apegada a la novela original. NABOKOV colaboró con el guión original, trabajando muy de cerca con KUBRICK, haciendo apenas ligeros cambios para adecuar de forma optima la narrativa del filme. La relación con sus actores, que en este caso fue del todo fluida y sin ningún atisbo de problemas de indole de poder, dejó en claro que, aunque procediendo de forma tipica kubriana -repitiendo escenas hasta el agotamiento, cambiando encuadres, rotando cámaras, etc-, STANLEY podía hacerse dueño de todos los matices en una pelicula. Quizás el único actor que se salvó de su tirania como director fue, en todas las ocasiones que trabajó con él, el no menos maniatico PETER SELLERS quien en “LOLITA” se la pasó improvisando, para satisfacción de KUBRICK y asoro del cuadro de actores.
La trama ofrece los elementos con los cuales KUBRICK se sintió atraido desde entonces: HUMBERT HUMBERT, profesor de mediana edad llega a impartir cursos a un colegio en una apacible comunidad del este norteamericano, tomando en arrendamiento una habitación dentro de la casa de la viuda CHARLOTE HAZE. Aunque al principio se muestra retisente, al momento de ver a la hija adolescente de CHARLOTE mientras ésta se asolea en el jardin de la casa, HUMBERT HUMBERT queda literalmente atrapado por los encantos de la ninfa. Su deseo por estar cerca de LOLITA hará que el caustico profesor deje salir un lado de su personalidad que ni siquiera él intuía de sí mismo. Este tironeo entre los sentimientos convencionales de un hombre maduro y el amor loco que la joven despierta en él son utilizados por KUBRICK para narrar los cambios que se van dando en HUMBERT HUMBERT. Con el paso del tiempo STANLEY KUBRICK se convertiría en un experto desmenuzador del alma humana.
- Armando Tame
